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Dioses Mesoamericanos

Quetzalcóatl

La leyenda de Quetzalcóatl se remonta a la civilización tolteca, una de las más antiguas culturas mesoamericanas. Este dios fue representado en una piedra tallada con la figura de una serpiente y un hombre a sus pies y era descrito como un hombre de tez clara, barba, cabellos rubios, con un dominio de diversas prácticas como la agricultura, la orfebrería, la navegación y la astronomía.

Denominado "Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl", este hombre llegó al pueblo tolteca para compartir su conocimiento con los habitantes de Tollan, la ciudad más importante de esta civilización.

Así, Quetzalcóatl se ganó el respeto entre los toltecas, quienes lo llamaron “Serpiente Emplumada”, haciendo referencia al dios de la naturaleza y la vegetación, convirtiéndose en una especie de gobernante y semidios para esta cultura.

Sin embargo, durante su periodo de apogeo Quetzalcóatl fue engañado por tres dioses: Tezcatlipoca, Huitzilopochtil y Xipe Tótec, quienes anhelaban la caída de este. Por ello, hicieron que Quetzalcóatl se embriagara con pulque y más tarde tuviera relaciones sexuales con su hermana.

Avergonzado por su falta, Quetzalcóatl decidió embarcarse hacia el mar y desaparecer para siempre, no sin antes prometer que regresaría algún día. Este mito se extendió entre las culturas mesoamericanas, convirtiéndose en el dios más poderoso de estas.